No sé si la avaricia tiene límites. Visto lo visto, parece que no.
Esta reflexión viene a cuenta de las noticias sobre la crisis que llegan de Estados Unidos. Entre muchos detalles “curiosos” me quedo con estos:
- Richard Fuld, ejecutivo en jefe de Lehman Brothers, banco de inversiones en bancarrota, ha ganado en sus años trabajando en el banco 480 millones de dólares. No está nada mal,… (está claro que no le pagaban por objetivos).
- Cuatro días antes de declararse en bancarrota, el comité ejecutivo de compensaciones de Lehman Brothers recomendó que tres ejecutivos que se retiraban debían ser premiados… con 20 millones de dólares!!
- Seis días después de que los contribuyentes norteamericanos rescataran la aseguradora AIG con 85 mil millones de dólares, los ejecutivos se gastaron 500 mil dólares relajándose en un hotel de lujo en las playas de California.
- El cineasta Michael Moore afirma en su web que “los 400 estadounidenses más ricos tienen más dinero que 150 millones de estadounidenses juntos. Estos 400 ricos tienen más dinero guardado que la mitad de la población de todo el país. Su valor neto combinado es de 1.6 billones. Durante los ocho años del gobierno de Bush, su riqueza se ha incrementado por casi 700 mil millones”.
No hay fórmulas mágicas para solucionar todo esto de la crisis. Pero leyendo estas cosas sí que pienso que uno de los problemas de base es que en algún punto habría que poner límite a las cosas. Está bien remunerar extraordinariamente a quien realiza un trabajo extraordinario, a quien tiene una cualidad extraordinaria, sea futbolista, economista, médico o artista,… pero… hasta un punto. Si bien la avaricia puede no tener límites, el sentido común debería ponérselos. No se puede caer en el error de que, cuando esto pase, hacer tabla rasa como si nada hubiera pasado.
Alan Greenspan, odiado y admirado a partes iguales, aseguraba en un librito que leí hace algún tiempo y que me regaló mi amigo José Mari Zalbidegoitia, que el mundo económico y empresarial había cambiando. Y que ahora los que regían el destino de las grandes empresas regían el destino del mundo. Multinacionales con presupuestos mayores que muchos estados y con capacidad de influencia política, económica y social… Pero, además, apuntaba otro dato preocupante. Los que tenían capacidad de decisión en esas empresas ya no eran sus dueños, sino unos equipos directivos que, en ocasiones, campaban a sus anchas y se repartían cantidades ingentes de dinero mediante premios, beneficios, stocks options.. En fin, sin duda, Greenspan podía haber hecho algo más cuando estuvo en su mano, además de vender todas sus acciones, obligaciones, bonos y demás productos y poner todo su dinero a buen recaudo antes de dejar la Reserva Federal. Inteligente y premonitorio, al menos, hay que reconocer que sí era y, seguro que sigue siendo, Alan Greenspan.
Etiquetas: crisis, inteligencia

Octubre 15, 2008 a las 3:13 pm |
La verdad que la avaricia no tiene límites, aunque como un dicho dice, la avaricia rompe el saco….
Ayer viendo tanta noticia sobre crisis, alguien me comentó que las medidas que habían tomado en Inglaterra y en Estados Unidos en ayudar a los Bancos eran una situación diferente, que lo que pudiera sufrir los Bancos y Cajas de aquí.
En Estados Unidos o en Inglaterra una hipoteca a un ciudadano normal supone el embargo del piso y la devolución de llaves sino puede finalmente el ciudadano hacer frente a ese hipóteca, por eso los Bancos de allí han notado más las perdidas, pero sin embargo no supone el embargo del sueldo de ese ciudadano, cosa que si ocurre aquí, aunque claro con tanto empeño de querer cobrar hipotecas estando la gente axfisiada terminaran muchos Bancos con la soga al cuello con el tiempo. La gente no puede más ante tanta presiòn económica, entre intereses altos y el Euribor que esperemos que ahora empiece a bajar lo antes posible, a pesar de la posibilidad de inflacción. Pero es lo mejor que nos puede pasar a todos.
La verdad es que me da escalofrios ver que hay gente que ha hecho mucho dinero en los Bancos y al mismo tiempo ver, que ellos están en bancarrota resulta hasta contradictorio verlo así, ¿Donde ha ido a parar el dinero de algunos privilegiados?
Cuanta gente pobre en el mundo que se muere de hambre y tantos millones invertidos para levantar Bancos y contentar a cuatro que manejan el poder económico y empresarial. Una pena, esto finalmente, es un país de locos.
Octubre 15, 2008 a las 4:09 pm |
Creo que podemos añadir que la crisis estadounidense ha venido precedida de un sistema hipotecario en el que se vendían hipotecas como seguros de coche o tarjetas de crédito.
Y que en EE.UU. el dinero para soporte social se lo ha comido la guerra de Irak.
Es maniqueo y “sobado” meterse con los gringos. Pero ahora que los tengo cerca, que los he visitado y que estoy oyendo ciertas historias, comprendo algunas cosas.
Ojalá gane Obama, pero cada vez me lo creo menos.
Muy buenos los links, Iñigo, sigue así. Dentro de nada vas a ser todo un “geek”, ¡ja, ja! Un abrazo a todos/as.
Octubre 15, 2008 a las 5:21 pm |
Gordon Brown, un político que estaba a punto de ser sustituido al frente del Partido Laborista, se ha convertido en el líder mundial más rápido y efectivo en la lucha contra la crisis financiera.
Creo, Iñigo, que debíamos tomar nota y centrar todos nuestros esfuerzos en la búsqueda y comunicación de soluciones contra la crisis económica. Ahora mismo es la principal preocupación de toda la ciudadanís y Partido e instituciones deben responder a las necesidades reales de vascos y vascas.
Octubre 15, 2008 a las 5:44 pm |
¿está el PNV, de verdad, en contra del neoliberalismo?
Se te ve, Sr Urkullu, en tus textos inspirado por el humanismo cristiano, pero la verdad es que yo he oído en numerosas ocasiones a otro ilustre “soberanista”, José Elorrieta, que las políticas que realiza el PNV desde las instituciones vascas son neoliberales.
¿No irán por direcciones distintas teoría y práctica en el PNV?
Octubre 15, 2008 a las 6:58 pm |
Aitziber te lo digo de verdad a pesar de tu sana preocupación, no hay receta mágica para la que se avecina porque todavía no ha llegado lo peor, esto es como las fichas del domino que cae una y luego va cayendo la siguiente y luego la siguiente, hasta que caen todas, esto se les ha ido de las manos a los Bancos e incluso Gobiernos que lo han permitido, y ahora para frenarlo va a suponer una duración de dos o tres años siendo optimistas.
Primero han empezado Bancos, luego seguirán diferentes sectores de empresas que les afectará bastante esta crisis hasta el punto, siendo testigo del cierre de cinco empresas de un mismo empresario.
Hablamos de empresas fuertes, de automoción, de servicios, de inmobiliarias, constructuras, aseguradoras, compañías de aviación, va haber muchas suspensiones de pago, mucho ERE y procedimientos Concursales para muchas empresas bien Estatales como a nivel de País Vasco. Y que decir del paro crecerá de una forma alarmante, y el INEM no dará a basto con el trabajo, más el cobro de las prestaciones de desempleo será un caos….
Siento que el Gobierno Vasco esté intentando valorar esto de la forma más positiva y decir que Euskadi esta controlando mejor la crisis que a nivel Estatal, no puedo estar de acuerdo con las medidas de solución que se puedan poner aquí, es creer que estamos en “Alicia en el País de las Maravillas”, porque no hay solución a corto plazo de este asunto y el problema está ahí y sigue entre nosotros. El problema es mucho más grave, casi diría que la crisis va a ser mucho peor que la del 29.
Tienes razón Aitziber que es la preocupación de la mayoría de los ciudadanos, lo malo de todo esto es que lo va a pagar mucho ciudadano todo este descalabro y los ricos seguirán siendo ricos y los pobres siendo más pobres…..
Octubre 15, 2008 a las 8:37 pm |
Datos sobre la entrada del blog “Los límites de la avaricia. El libro de Greenspan.”:
- Palabras: 475
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Octubre 15, 2008 a las 9:56 pm |
Hay una casta de super-ejecutivos que a modo de Kalikatres sapientísimos, cobran sueldos hipermillonarios porque “saben muchísimo” pero que en cambio son incapaces ahora, no ya de sacarnos del atolladero en el que ellos mismos nos han metido a todos, sino incluso de explicarnos que diablos está pasando.
Lo que hace un año eran operaciones sofisticadas de ingeniería financiera, solo al alcance de unos pocos mortales que estaban en el secreto, de pronto se han convertido en “Activos tóxicos”, y al parecer este cambio súbito de denominación ha sido la única aportación conocida de los super-sabios a la resolución de la crisis.
Hay que dejarse de cursiladas y de cultos idólatras a los super-ejecutivos. El mundo de las Cooperativas nos demuestra en Euskadi que se puede gestionar bien una empresa, e incluso un gran grupo empresarial, y ganar dinero y consolidar un proyecto en el peor de los momentos: Es decir crecer y ganar mientras las empresas clásicas se desmoronan, como ocurrió en las crisis de los ochenta y del 93.
¿La receta? Apostar por la economía real, la del trabajo que aporta valor añadido, y crear un clima de mutua confianza con proveedores, clientes y trabajadores, por medio de unas relaciones equilibradas y justas.
¿Quien lideró aquellos proyectos? Ejecutivos normales, bien preparados y bien pagados pero sin estridencias, con los límites salariales conocidos propios de las Cooperativas. Mientras tanto los super-ejecutivos de los super-sueldos iban cerrando empresas una detrás de otra, solo preocupados por negociar sus super-contratos personales con las sucesivas empresas a las que iban saltando, una vez quebrada la anterior. Y por supuesto la meta final, dar el salto a “Madrid” prueba irrefutable del éxito profesional y social. Ninguna implicación personal ni profesional duradera con los cadáveres industriales ni con los dramas humanos que iban dejando a su paso.
En su célebre novela “La Hoguera de las Vanidades” Tom Wolf describe magistralmente el descenso a los infiernos de un broker que se cree por encima del bien y del mal y que se considera a si mismo textualmente como un “Master del Universo”. Buen momento para releerla.
Octubre 17, 2008 a las 7:09 am |
“Si la avaricia no tiene límites el sentido común tendría que ponérselo” Me quedo con esa frase. Y como creo que la política va un poco de sentido común, creo que las leyes tendrían que ir en el camino de frenar esa avaricia. No se cómo, la verdad, pero algo hay que hacer porque este mundo se está volviendo loco…