He seguido con interés el debate, o mejor dicho, las opiniones que algunas y algunos blogueros estáis plasmando en el blog con respecto a la propuesta de acuerdo de estabilidad institucional que EAJ-PNV hizo pública el lunes. Una propuesta dirigida a todos los partidos políticos vascos –que la tenemos trabajada y la daremos a conocer en sus contenidos concretos. Algunos la consideran, o la consideráis, una “bajada de pantalones”; otros pensáis que es puro maquillaje y escenificación.. Y algunos creéis que es una buena iniciativa.
Un debate, el del blog, sin duda enriquecedor. Y por eso me animo a escribir este post sobre este tema. Con el único objetivo de intentar explicaros, un poco más, el motivo de esta reflexión y de esta oferta del Partido Nacionalista Vasco, que no es otro que el de la preocupación por la situación de Euskadi, más allá de las disputas entre partidos políticos y de los objetivos finales de cada uno. No, no cambia nada en la esencia de EAJ-PNV –como no ha cambiado durante todo el tiempo que hemos mantenido la combinación de construcción social y construcción nacional- de acudir al Gorbea el sábado y el lunes siguiente adoptar esta decisión en la reunión de la ejecutiva nacional. En uno y en otro caso transcendemos del interés del propio Partido.

Desde que el 1 de marzo se celebraran en Euskadi las elecciones autonómicas, y con independencia de los movimientos y alianzas establecidas por otras organizaciones políticas para desalojar al PNV del nuevo Gobierno Vasco , el Partido Nacionalista Vasco ha mantenido su línea política de compromiso con este País, presentando al menos tres iniciativas tendentes a establecer un amplio acuerdo institucional que haga frente desde la certidumbre y la estabilidad, a la crisis económica y sus secuelas de paro e inactividad.