
Decía el genial Woody Allen en una de esas frases que convertimos en tópicos y a la que recurro por aquello del “concepto” y no por ningún otro tipo de sesgo:
“En mi casa mando yo; mi mujer simplemente toma las decisiones”.
Idoia Mendia, la portavoz del Gobierno Vasco decía hace unos días que Patxi López no iba a acudir al encuentro con las Diputaciones porque se trataba “de una reunión de trabajo”.
Algunos han pretendido equiparar esta actitud con mi no presencia en las reuniones que una delegación de EAJ-PNV está liderando durante estos días, sin preguntarse tan siquiera u obviando incluso la conformación de las delegaciones anunciadas de algunas de las formaciones políticas, llegando a querer minimizar la importancia de las reuniones en cuanto a su contenido.
Volviendo a lo dicho por la portavoz del Gobierno Vasco, me imagino que esta frase – a mi juicio poco afortunada- es fruto de un desliz verbal y que –al menos eso espero- no fuera una mala pasada del subconsciente.
En cualquier caso, lo que no es un desliz ni una mala jugada, son los datos del paro. Se se ha hecho pública la encuesta sobre la población activa que asegura que el desempleo en el Estado ha aumentado un 3.1 por ciento. Lo que, acumulado, lleva al 17,9 por ciento. La más alta desde que existe el registro de datos. Aquí, en la CAV, la tasa es todavía de poco más del 10%.