Superado en el día de ayer el trámite de las enmiendas a la totalidad del Proyecto de Ley Orgánica de Salud Sexual y Reproductiva y de la IVE con el voto en contra a las mismas, entre otros, del Grupo Vasco en el Congreso, dicho Proyecto presentado por el Gobierno español tiene su tramitación en las Cortes Generales del Estado con las enmiendas parciales presentadas por los diversos Grupos parlamentarios.
Las razones expuestas por cada uno de los grupos en el debate sustanciado en el día de ayer ya obran en el Diario de Sesiones del Congreso. No obstante, me resulta preocupante por la inducción al pensamiento del ciudadano o ciudadana que se siga insistiendo, en el sentido en el que lo hacía la diputada del Partido Popular que defendió la enmienda a la totalidad presentada por su grupo, en la referencia de que “se promueve una ley del aborto que atenta contra la dignidad de la mujer, privándola del derecho más inherente, el derecho a ser madre”, amén de otras argumentaciones que en la posición del EBB del PNV no compartimos y que confiamos que puedan ser corregidas en el trámite de las enmiendas parciales. Con respecto a la afirmación citada yo reitero una de las interrogantes que permanentemente me hago a mí mismo a lo largo del tracto de tramitación de este Proyecto: ¿es que este Proyecto presentado como lo hizo el gobierno español está obligando a la práctica del aborto a nadie?
En todo caso, quedaron expuestas las argumentaciones del PNV representado por su Grupo Vasco en el Congreso y, en particular, por el portavoz en materia de Igualdad y sanidad, Joseba Agirretxea. No es cuestión ya para mí, aunque me gustaría que este post sirviera para responder con el mayor respeto posible a aquellas personas que a lo largo de este tiempo me han escrito (en algunos casos con una línea argumental que coincidente también en su manera de exponerla bien podría dar a entender que, además de la buena fe desde las que estén escritas, podrían entenderse como un calco que no sé si casual), de hacer mención al Informe que la Ejecutiva Nacional de EAJ-PNV tuvo como soporte principal en la toma de su decisión, ni de las reflexiones de cada uno de los miembros de la misma así como de las de los miembros de las comisiones que han trabajado el Proyecto de Ley y que han enriquecido la línea discursiva de la decisión del EBB y han dado píe al sentido de las enmiendas presentadas por el Grupo Vasco. A todas-todos ellos mi agradecimiento. No se trata de reiterar que para todas estas reflexiones y decisiones hemos contado con informes de Institutos de Bioética, de profesionales sanitarios, de juristas, de teólogos así como documentación de legislación comparada, etc. Hemos escrito tanto el portavoz parlamentario mencionado como el burukide-compañero de la ejecutiva nacional y responsable del Area Social de EAJ-PNV, Aitor Olaizola, en sendos artículos publicados por Deia en los dias 12 y 24 de noviembre. Me sitúo ahora ya en el planteamiento hecho ayer por Joseba Agirretxea en el Pleno, “No apoyamos ni apoyaremos el texto tal y como está redactado. Nuestras enmiendas son líneas rojas”, para incidir en las enmiendas presentadas sobre las que el PNV considera que debe una satisfacción por parte del Grupo Socialista y Gobierno del PSOE así como nuestra disposición al debate y contraste ante las enmiendas presentadas por otros grupos parlamentarios. Nuestras enmiendas miran: a la Modificación en algún aspecto contemplado en la Exposición de Motivos del Proyecto como es el caso de bienes incuestionables y no comparables; al art. 9 en cuanto a la Incorporación de la formación en salud sexual y reproductiva al sistema educativo; al art. 11 en cuanto al principio de cooperación y el respeto a los ámbitos competenciales; al art. 13 sobre las garantías en las que se realiza, cómo, dónde y por quién la prestación, siendo en este art. también la cuestión de las embarazadas menores de edad pero mayores de 16 años y el requerimiento de notificación o comunicación a los padres o tutores legales de la embarazada; el aseguramiento en la información proporcionada que se prevé en el art. 17; cuestiones de contenido de ley y de reglamento afectados en el art. 19; el derecho y su regulación a la objeción de conciencia de los profesionales sanitarios a contemplar en la Exposición de motivos así como en una Disposición adicional; de la misma manera que en otra Disposición adicional y en la Exposición de motivos cuestiones referidas a los ámbitos competenciales.
Este es el propósito con el que vamos a seguir trabajando pese a las nuevas referencias al PNV por parte del Obispo auxiliar de la Diócesis de Bilbao, Mario Iceta, o de las declaraciones del que será Obispo de la Diócesis de Donostia, J.R. Munilla. Pese a las reiteradas advertencias del portavoz de la Conferencia Episcopal, Martínez Camino. A estas advertencias ya contesté en una rueda de prensa y a ellas me remito tanto en cuanto a mi responsabilidad como la asunción por mi parte de la representatividad que de EAJ-PNV ostentan los-las diputados-senadores en las Cortes Generales del Estado a los planteamientos que sobre “pecado mortal público, negación de la comunión, excomunión…”, se reiteran.
Y en este punto, y ante la preocupación que en nuestros entornos pueden suscitar dichas advertencias no hago más que como seguidor de Cristo y de un Dios misericordioso, tal y como dije en la rueda de prensa referida, a la Encíclica Evangelium Vitae de 1995 en sus nn. 58-63 y en especial el n.62 en cuanto a que la excomunión a los diputados es ir más allá de lo que dice la propia Iglesia Católica, y el Evangelium Vitae, n.73, en la Carta encíclica de Juan Pablo II que dice: ” …cuando no sea posible evitar o abrogar completamente una ley abortista (nadie ha planteado la derogación de la ley vigente), un parlamentario, cuya absoluta oposición personal al aborto sea clara y notoria a todos, puede lícitamente ofrecer su apoyo a propuestas encaminadas a limitar los daños de esa ley y disminuir así los efectos negativos en el ámbito de la cultura y de la moralidad pública. En efecto, obrando de este modo no se presta una colaboración ilícita a una ley injusta; antes bien se realiza un intento legítimo y obligado de limitar sus aspectos inicuos”. Esto es lo que se recoge también en el Compendio Doctrina Social de la Iglesia n. 570. Esta es la voluntad del EBB de EAJ-PNV y del Grupo Vasco en el Congreso de los Diputados y Senadores Nacionalistas.






